Robert Capa y Gerda Taro, los primeros reporteros

Si mencionamos los nombres de Ernest Andrei Friedmann o de Gerta Pohorylle lo más seguro es que a casi nadie le suenen de nada. Pero si por el contrario hablamos de Robert Capa o de Gerda Taro, la cosa cambia ostensiblemente ya que hablamos quizá de los fotoperiodistas más emblemáticos del pasado siglo XX.
Friedmann, de nacionalidad húngara, y Pohorylle, alemana, eran una pareja de fotógrafos con dificultades para llegar a fin de mes en el París de principio de los años 30. Pero todo cambió con el estallido de la Guerra Civil Española. Ambos se embarcaron en una aventura como reporteros de infantería en la contienda entre españoles y se rebautizaron como Robert Capa y Gerda Taro, fotógrafos estadounidenses vanguardistas y llenos de glamour que legaron algunas de las mejores fotos de la época, como la famosísima Muerte de un miliciano en Cerro Muriano, quizá la imagen más recurrente y reproducida de la Guerra Civil.

Desde ayer, y hasta el 27 de septiembre, el Museo Nacional de Arte Cataluña, en colaboración con el Centro Internacional de Fotografía de Nueva York (IPC en sus siglas en ingles), exhibe un par de retrospectivas centradas en ambas figuras, Gerda Taro y Esto es la guerra. Capa en acción, que recorren su paso entre 1936 y 1937 por los frentes republicanos de la Guerra Civil, la primera contienda con resonancia mediática que el mundo seguía a través de revistas como Life o Regards.

En el caso de Capa, la muestra se amplía a sus posteriores trabajos durante la ocupación japonesa de China o el desembarco de Normandía. El binomio Taro-Capa, al que posteriormente se unió el reportero David Seymour, fue el germen de la agencia Magnum, que sentó las bases del fotoperiodismo, con los reporteros a pie de campo armados con sus cámaras de 35 milímetros. Y es que, según Capa, “Si tus fotos no son lo suficientemente buenas es que no te has acercado lo suficiente”.
Todo esto en espera de que en el otoño del 2010 se inaugure en en el IPC de Nueva York una gran retrospectiva sobre Capa tras el sorprendente hallazgo en México hace tres años de una maleta con abundante material inédito del fotógrafo.

